Vuélvete tirano

Foto: Adolf Hitler

Si deseas convertirte en opresor, dale una leída a El Príncipe de Nicolás Maquiavelo. En este libro puedes encontrar consejos para someter y dominar a los habitantes del país, estado o comunidad que pretendas gobernar. Si eres líder de alguna organización delictiva, este texto también te será muy útil. Aquí tienes seis pasos a seguir. Léelos con atención y no esperes más: vuélvete tirano.

Paso 1: Usa una máscara

Sólo con una máscara podrás engañar a tus súbditos e incluso a dirigentes de otras entidades. Pretende ser justo, leal y magnánimo aunque, de ser necesario, elimines a quien se interponga en tu camino.

Paso 2: Quebranta tu palabra

Si prometes algo, no es necesario que lo cumplas; ya que estés en el poder puedes culpar a otras personas o justificar tu falta de honorabilidad arguyendo que “la ley” no te lo permite. Un ejemplo burdo es lo que hizo el presidente Felipe Calderón durante su campaña: prometió eliminar la tenencia y hoy, cinco años después de ser electo, millones de mexicanos continuamos pagando un impuesto que surgió para solventar los gastos de los Juegos Olímpicos de 1968. Ojo: estamos en el año 2012.

Paso 3: Que se jodan los demás 

Maquiavelo dice que hay que sacrificar todo por el Estado. Tu objetivo debe ser que prevalezca –a  como dé lugar– la asociación que diriges. Ergo, erradica a cualquier persona o idea que ponga en peligro la integridad de tu movimiento o institución. Si es necesario aplastar al enemigo, hazlo sin titubear. Recuerda que “el fin justifica los medios” (pregúntale a cualquiera de los George Bush).

Foto: George Bush hijo, George Bush padre

Paso 4: Infunde miedo a tus esclavos

Si eres débil debes ocultarlo (véase el Paso 1), de lo contrario tus siervos se rebelarán contra ti. Utiliza el miedo como instrumento para persuadir o forzar a los demás. Da igual si son tus seguidores u opositores, es fundamental que te teman para paralizarlos.

Paso 5: Ten tu propio ejército

Para que seas invencible necesitas tener esclavos incorruptibles que, por miedo o lealtad, te defiendan hasta las últimas consecuencias. Cualquier otro cártel o bando puede atacarte mientras duermes, así que lo mejor es tener un ejército armado listo para defenderte; de ser posible, ataca tú primero al rival que consideres más endeble. Procura equipar a tus soldados con armas exclusivas del ejército o provenientes de los Estados Unidos, aparentemente son fáciles de conseguir.

Paso 6: Emplea la crueldad adecuadamente

Si decides que el castigo para tus enemigos es ser acribillados, decapitados o descuartizados, intenta hacerlo sólo en casos de traición, esto con el fin de que tus súbditos comprendan que, de quererse rebelar, correrán con la misma suerte. Maquiavelo sugiere imitar a los que han sobresalido, así que por favor, no actúes como Anders Behring Breivik (atentados en Noruega) o Timothy McVeigh (bomba en Oklahoma City).

Con estos seis pasos puedes empezar a convertirte en el tirano perfecto. Sin embargo, lo ideal es que leas el libro completo para aprender de los errores y aciertos de antiguos reyes y príncipes, recopilados magistralmente por Nicolás Maquiavelo, quien además de ser escritor, fue funcionario público y diplomático.  -MPT.

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